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Luis Tomasello, Artista de la Luz

Luis Tomasello

Del 16 de Abril al 29 de Junio de 2010  - Entrada: libre y gratuita

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Inaugura viernes 16 a las 19.30 hs.
Textos curatoriales del Lic. Joaquín Almeida /

Luis Tomasello nace en La Plata, en 1915. Como la mayoría de los jóvenes de esa época que querían dedicarse a la pintura, ingresa a la Escuela Prilidiano Pueyrredón, donde en 1938 obtiene el diploma de profesor de dibujo para luego continuar sus estudios frecuentando hasta 1944 la Escuela Superior Ernesto de la Cárcova. Entre 1945 y 1950 se sitúan sus experiencias de arte figurativo, en las cuales se revelan vagas tendencias a la obra de Cezánne. En 1951 realiza un viaje de un año a Europa, permaneciendo seis meses en París, principal centro del arte en aquel momento. Allí verá por primera vez las vanguardias que ya había estudiado solo de manera teórica. En 1957, emprende su segundo viaje a Francia, esta vez definitivo. Será allí, donde, en sus propias palabras “se decidiría su vida de artista”. Forma parte de la Galería Denise René, especializada en el arte abstracto – construido, junto a Jean Arp, Vasarely, Soto y Tinguely, entre otros. Para 1960 Tomasello desarrolla su concepto de color luz. En sus obras, pequeños cubos se fijan a la superficie por una de sus aristas, dejando libre sus seis lados. Al agregar color, solo en dos caras opuestas al plano o superficie de la obra, la luz se refleja sobre ellas proyectándose en el espacio y coloreando la atmósfera, que es lo que llamaría atmósfera cromoplástica. En 1962 organiza su primera exposición individual en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Le seguirían muestras en Italia, Alemania, Estados Unidos, Holanda, Suiza, España, Ecuador, Cuba y Nicaragua entre muchas otras. En 1980 explora la ausencia de luz. Para ello creó sus obras negras, en las que hendiduras surcaban la superficie, generando un negro más oscuro que cualquier pintura, gracias a la ausencia de luz. La obra de Tomasello es hoy reconocida a nivel mundial y es referente del arte contemporáneo en Argentina. El MACLA Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata, es el mayor depositario de sus obras en el mundo. Texto curatorial de la Dra. María de las Mercedes Reitano / Luis Tomasello nace en La Plata, Argentina en el 1915. Estudia en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y luego en la Escuela Superior de Pintura Ernesto de la Cárcova en Buenos Aires. Trabaja la figuración hasta 1950, al año siguiente realiza su primera estadía en Europa donde aborda la abstracción geométrica. En 1957 se instala definitivamente en París, allí conoce las obras de Piet Mondrian y realiza sus primeras experiencias cinéticas bidimensionales en el plano, utilizando, en general, el cuadrado como elemento de composición. Poco después, este cuadrado en el espacio se transformó en cubo y de allí surge la composición matemática. “Aplico la lección de Mondrian: con lo mínimo hacer lo máximo. Mis objetos plásticos, o atmósferas cromoplásticas, unen en un solo lenguaje la escultura y la pintura, y permiten su integración en la arquitectura.” Tomasello construye sus relieves razonadamente, colocando pequeños cuerpos geométricos estructurados matemáticamente sobre una superficie cuadrada o rectangular. La repetición seriada impide aislar individualmente los elementos llevándonos a una lectura integral de la obra. Esta rigurosidad estructural, basada en relaciones ortogonales se aliviana y desmaterializa por una atmósfera lumínica de gran iridiscencia. La incandescencia coloreada de sus relieves es tan tenue que a veces se sitúa en los límites de lo perceptible, creando una trama rítmica de luces y sombras impalpables, entrelazadas con abstracto rigor matemático. “… mientras Monet fijó el momento para siempre, en mis cuadros, que han de vivir en contacto con la luz, nada está detenido; ellos actúan de una manera vital y concreta…” “Mi deseo,” continúa Tomasello, “es el de llegar a lo esencial, a lo espiritual, más allá de la complejidad de lo real. Es la búsqueda de un principio universal (…)” llegar a la misteriosa simplicidad, a la poesía. Aferrado a la solidez de la materia que manipula, consciente de la multiplicidad de lo real, colorea los elementos que crean el carácter tridimensional de la obra. Para Tomasello la aventura arquitectónica comienza en 1971 con la realización de un gran mural cromoplástico en una pared de un edificio en Guadalajara, México. En sus trabajos de integración con la arquitectura, que continuó realizando en otros lugares del mundo tales como Francia y Marruecos, utiliza la sombra proyectada y la luz con el mismo virtuosismo que en sus telas. “Mi pintura no es matemática. En el interior de este pensamiento de construcción de formas, estructuras, organizaciones generalmente cuadradas, hay movimientos, deslizamientos, tensiones, campos de fuerza y equilibrio de colores y luz que dependen del azar, de la sensibilidad. De la naturaleza.” Tomasello es un operador de la luz, natural o artificial. Su función, transformada en personaje fundamental de la obra, hace de esta última un objeto en permanente transformación. El movimiento nace no sólo desde el punto de vista del espectador sino también y principalmente de la intensidad de la luz y de su traslación. Invitación a la meditación y a la calma, a la armonía y al equilibrio, son las constantes en su obra, sean sobre tela, madera o sobre el muro.

ARTISTAS PARTICIPANTES

 
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