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Junín 1930 [mapa]
Lun a Vie 14 a 21 hs. Sáb Dom y fer 10 a 21 hs.

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Arena Parking

Arena Parking

Matías Duville

Del 14 de Mayo al 07 de Junio de 2015 - Inaugura: 18hs  - Entrada: libre y gratuita

 
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Esta muestra consta de una instalación en tres estados. Un triángulo de relaciones entre la compresión, la descarga y la mutación. Duville realizará una instalación inédita que estará conformada por tres partes, tres niveles que conjugan tres lenguajes: una gigantesca topografía realizada con asfalto, una proyección de  video y dibujos de 70 x 50 cm.

 

Un hombre acostado derrama una topografía de asfalto que oscila entre llanos y relieves naturales. Planicies apisonadas que terminan y vuelven a comenzar como resultado de accidentes químicos.

 

Arena Parking crea un encuentro que permitirá al público general conocer la obra de uno de los artistas contemporáneos más importantes de la escena local, y al público especializado en arte conocer la nueva propuesta de Duville.

TEXTO CURATORIAL

 
Nothing but flowers
 
 
 
This used to be real estate, now it’s only fields and trees.
David Byrne etalli, 1988
 
O regime semiótico do mito, indiferente àverdadeoufalsidade empírica de seusconteúdos instaura-se sempre que a relação entre os humanos como tais e suascondiçõesmaisgerais de existênciase impõe como problema para a razão. 
Eduardo Viveiros de Castro e DéborahDanowski, 2014
 
0.       A  “grosso modo”.
 
En líneas generales, para la tradición humanista, los paisajes se definen por la fricción entre lo natural y lo humano. Existen porque el hombre, animal de narrativa, memoria y lenguaje, asigna y asocia significados a las características ambientales, topográficas y climáticas que lo rodean. Gracias a esta fricción, lo cultural y lo natural están irreversiblemente fundidos en una amalgama que constituye y contextualiza a los sujetos y a las formas que vemos cuando miramos a nuestro alrededor.
 
Con base en lo natural, el ambiente absorbe y responde a las intervenciones directas, tanto intencionales como no, en sus formas, flora, fauna y temperatura. También como expresión cultural, es expuesto al paso del tiempo y revuelto por las ondas y los flujos de ideas, recuerdos y valores de aquellos que lo habitan.
 
Si esto es de tal modo, en líneas generales, ¿sería posible pensar en expaisajes? Si la ocupación del espacio termina, si la vida se hace imposible, si las comunidades y las civilizaciones mueren ¿los restos simplemente permanecen a disposición de futuros visitantes para que ellos creen nuevos paisajes con sus experiencias? Quizás, a su modo, un paisaje que ha perdido sus agentes no se revele a aquellos que llegan subsecuentemente como un paisaje pasado: un cadáver, un ataúd, una crisálida abandonada.   
 
En estos casos, sumadas a las propiedades físicas y ambientales de un lugar, están las marcas contempladas y los signos excavados por arqueólogos o recolectados por buceadores. Estas son huellas sociales, antropológicas y cosmológicas a veces más viejas que los árboles y topográficamente visibles hoy en la  superficie. Como uno puede apreciar de manera monumental o heroica en el Delta del Nilo o en el Valle de México, un lugar deshabitado se transforma en dos paisajes, uno sobre el otro. Aquel que se siente en el presente y aquél que está impuesto como como una ruina, como un expaisaje. Y no siempre esa dinámica se desarrolla tan imperiosamente como en las tierras de las grandes civilizaciones. Hay también expaisajes en donde todo es un enigma indescifrable, como en las regiones de pinturas rupestres; así como también existen en aquellos en donde las huellas se desvanecen rápidamente y en donde solo sobreviven en los límites de la percepción, como en los hielos y las nieves eternas del Polo Norte o en las profundidades de la Selva Amazónica.  
 
1.       Expaisajeatávico
 
Matías Duville posee una experiencia atávica, por ende prosaica, de los procesos que involucran la colección, el palimpsesto y el borrado de los paisajes. Cada otoño, la ciudad en donde creció, Mar del Plata, preparada para albergar a dos millones de personas, cae en el silencio. Los turistas que cuadruplican la población local desaparecen con el sol del verano, dejando detrás hoteles semivacíos, clubes nocturnos cerrados, bares desiertos y esquinas desoladas. Melancolía y oportunidad, ya que el paisaje abarrotado durante las vacaciones sobrevive lleno de vaciós que son a la vez espacios para contra-usos y fantasmas de lo que recién han dejado de ser.
 
La repetición anual de esta experiencia debe haber proyectado sus sombras en la manera en que Duville relaciona los paisajes y los hábitats, ya que sus obras demuestran reiterativamente la búsqueda, o aún más, la construcción de toda clase de expaisajes. Para dibujar, en 2008, primero imaginó, luego viajó y finalmente rememoró la vastedad helada de Alaska, un horizonte suspendido entre el pasado indeterminado y el futuro. Para hacer una casa, se fue a un campo en Junín, en donde erigió una cabaña en ruinas: sus muros colapsados y yaciendo  en la tierra, sujeta al clima y al crecimiento vigoroso de la vegetación (Hogar, desde 2011). En ambos casos, los lugares eran espacios sin nombre, disponibles para la proyección de narrativas gracias a su condición de estar fuera de la temporalidad lineal de los relojes y los calendarios.
 
De las obras que Duvilleahoramuestraen Buenos Aires. La gran instalación que ocupa el espacio central, superfície ondulada de asfalto que cubre un numero indeterminado de objetos no reconocibles, hace pensar en una ruina absurda en donde las malas hierbas no nacieron por entre las grietas del material sin mantenimiento,  el asfalto fue vaciado sobre los residuos de una civilización fracturada para dar lugar a un tosco estacionamento.
Como en otras Instalaciones de Duville, esta ficcional y misteriosa figura funciona como losproyectiles que son o aún podrían llegar a ser ex-paisajes.
 
Al lado, un conjunto de más de una docena de dibujos se puede interpretar como una colección de diagramas sin pretensiones, esquemas o incluso alegorías - en este último caso serían alegorías de una extensa naturaleza de gran alcance, que en el contexto de la obra de el artista evocanel pasado enterrado por nuestra civilización o el futuro que lo hará cuando nos hayamos ido. La interpretación musical grabadaen cinta abiertaque acompaña a los dibujos tal vez pueda hacer que tiendan con mayor fuerza a la nostalgia o a lo sublime post-apocalíptico.
 
También hay que resaltar el video “Escenario, proyectil”, establecido entre el carácter prosaico de una bahía con barcos en la noche y el drama apocalíptico de los relámpagos que rasgan la oscuridad. Como en muchas de las obras de Duville, este video implica un juego de escalas invertidas y ambivalentes. Lo queahoraparecepequeño, luegoesexagerado al lado de los otroselementos de la escena. Porotra parte, los mismoselementosqueusualmenteseríanextraños a la situación - los relámpagos - son los quehacen la escenacomprensible y reconocible; porque, antes de los relámpagos, los puntosluminosospodriansercualquiercosa, ventanas en unhorizonte de la ciudad, velas en un campo, luciérnagas en el jardín. Aquí, sobretodo en virtud de la actitud documental de la grabación, no hay ningunaescena de ruinas en sí, sinomásbien la atmósfera de expectación y extrañeza en vista de algosupuestamente natural e inofensivo. “Escenario, proyectil”estableceunlugar en el que la idea de paisaje, horizonte, naturaleza y territorioserándefinidasporlasrelaciones entre laspartescontrastantes en frágilequilibrio.
 
2.       Escenario de proyección
 
En el límite, la suma de las obras de Duville esboza la manera en que uno podría imaginar el paisaje liberado de la humanidad (y, por supuesto, de la presuposición humanística que separa lo natural de lo cultural). Una mitología del mundo sin nosotros. En esta alusión, que probablemente subyace en el discurso del artista, él no está solo. Por todos lados oímos a la gente gritando diatribas sobre como el planeta se tornará un lugar inhabitable para la humanidad, en las películas de Hollywood, en conferencias internacionales, en tesis doctorales, en artículos ilustrados publicados en semanarios. Pero eso no es todo, como adecuadamente recuerdan Viveiros de Castro y Danoswski, en el ensayo reciente Há mundo por vir?: “No son solo las ciencias naturales y la cultura de masas alimentada por ellas, son las que se están registrando a la deriva del mundo. Incluso en la metafísica, notoriamente la especialidad filosófica más etérea, comienza a reverberar una inquietud generalizada. En los últimos años, hemos sido testigos, por ejemplo, del desarrollo de nuevos y sofisticados argumentos conceptuales con la intención de “terminar con el mundo” en sus propios términos. Tanto sea el mundo como el ineludible mundo-para-la-humanidad, de manera tal que se justifique el acceso epistemológico completo al “mundo-sin-nosotros”, que estaría articulado completamente dentro de la jurisdicción del Entendimiento, o para terminar con el mundo-como-sentido, y así determinar El Ser como pura e indiferente exterioridad: como si el mundo “real”, en su raíz de contingencia e insignificancia, pudiera ser “realizado”, en contra de La Razón y del Sentido”
 
Paulo Miyada. San Pablo- Febrero 2015.
 
PS: Este textoesuna revision adaptada del esayoqueorignalmenteacompaño la muestra de MatiasDuville en la Galeria Luisa Strina(SP.Febrero 2015).
 

 

 

ARTISTAS PARTICIPANTES

  

Matías Duville

 

Nació en Quilmes, provincia de Buenos Aires, en 1974. Estudió artes visuales en la Escuela Superior en Artes Visuales Martín Malharro, Mar del Plata e integró el Programa de Talleres para las Artes Visuales del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires, coordinado por Guillermo Kuitca.

 

Posteriormente estudió con Jorge Macchi. Ha recibido numerosas becas, entre ellas la Civitella Ranieri Fellowship, Perugia, Italia; la Residencia Ibere Camargo, Porto Alegre, Brasil; la Residencia Internacional de Artistas en Argentina, Ostende, provincia de Buenos Aires y la del Fondo Nacional de las Artes. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en Argentina, Colombia, Chile, Brasil, Perú, Estados Unidos, España y Alemania.

 
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