buscar

Junín 1930 [mapa]
Lun a Vie 14 a 21 hs. Sáb Dom y fer 10 a 21 hs.

www.centroculturalrecoleta.org

Sinovia urbana

Sinovia urbana

Ladislao Magyar

Del 14 de Marzo al 07 de Abril de 2013 - Inaugura: 19hs  - Entrada: libre y gratuita

imagenes
 
anterior siguiente
 
 

Muestra de Pinturas.

Ladislao Magyar inició su trayectoria artística a mediados de la década de los 60, poco antes de aquellos años de intensa actividad política, en los que tuvimos la esperanza de "cambiar la vida", pero terminó con la dictadura militar autodenominada" proceso", que desde 1976 hasta 1982 produjo hondas y terribles conmociones en nuestro país.

 

Precisamente en aquellos momentos, ya comenzaba a gravitar en la vida argentina y en el mundo, lo que hoy constituye una imposición total.

Me refiero a la globalización, cuyo primer efecto va a ser la paulatina transformación de la ecuación espacio-temporal, en la que jugará un gran partido el capitalismo tardío, que de la mano de la racionalidad científico -  tecnológica, embarcando a la humanidad en un desenfrenado consumismo que vino a socavar los cimientos mismos de la cultura: sus legados y sus herencias simbólicas.

 

Sin duda, estas condiciones sintéticamente señaladas tendrán una profunda significación en el destino del arte de Magyar, puesto que el artista no pertenece a la tradición formal del arte argentino, sino que su trabajo se inserta en la otra gran corriente: la tradición crítica, que recorre nuestra historia del arte como un eco constante de la vida social.

La lista de nombres que integran esta corriente es demasiado extensa , pero señalo unos pocos ejemplos ilustres: Berni, Szalay, -el gran dibujante también húngaro-, Carlos Alonso, Gorriarena, y muchos otros más, cuyas obras han sido muy significativas para el desarrollo de nuestro artista.

 

Hace ya bastante tiempo, que las obras de Magyar se han vuelto de inmediato reconocibles: partiendo siempre de la realidad circundante -que será constantemente transfigurada  en el despliegue de sus imágenes incandescentes- su obra remitirá casi obsesivamente a cierto climas candentes y asfixiantes de nuestra vida ciudadana. Con delibarada obstinación hará de sus herméticos personajes -con sus ropajes y corbatas coloridas que funcionan cómo insignias de la misma cofradía- los protagonistas de un largo y afilado relato, que devolverá la manera que tiene el artista de indagar y procesar esa realidad, instalando un singular horizonte de comprensión.

 

En sus enormes paisajes urbanos Magyar no se priva de nada: llendo más allá del orden de apariencias, imbrica figuras masculinas y femeninas -que parecen ofertas eróticas en el fragor de la city- entre fragmentarios muros intervenidos, que funcionan como textos en el caos que entrelaza elementos racionales e irracionales, transmitiendo con un alto grado de expresión, los efectos de aquella realidad de fantasmáticas apariciones siempre en tránsito, que se hacen y se deshacen en el vértigo permanente de sus escenas. En ellas, sus ansiosas figuras van y vienen, se cruzan con acelerado ritmo, como obedeciendo los mandatos de un diabólico ritual: el que también gobierna la bolsa, las finanzas, los valores abstractos y toda esa parafernalia que con mano invisible domina la vida actual.

 

La inestabilidad que transmiten estas obras se acentúa todavía más por el empleo que hace el artista de la pluriperspectividad,-que con frecuencia y meditada elaboración- instala en el cuadro la simultaneidad de diferentes puntos de vista, donde las figuras viven en un espacio de tensiones y conflictos, en el que también se abolió la ley de gravedad. El espacio se agranda, como en los sueños deja de ser un contínuo, para dar paso a esa oscilación entre lo familiar y lo extraño que desrealiza los límites del mundo.


El imaginario de Ladislao Magyar a sabiendas o no, configura una potente metáfora del corazón de nuestro presente. Estas imágenes inestables parecieran hacerse eco de aquel mundo signado por la lógica del capitalismo tardío, en el que ya no tiene consistencia todo lo que ha venido regulando las relaciones humanas. Hasta el punto de que hoy la sociedad puede ser caracterizada -al decir del sociólogo Zygmunt Bauman- como una "sociedad líquida", en donde las condiciones de la globalización, con su borramiento de fronteras, ha instalado la deslocalización de todo.

 

                                              Raúl Santana

TEXTO DEL ARTISTA

 

"El alimentador" y el "disparador" de mis ideas es la ciudad y la figura humana. No las represento descriptivamente, sino con estéticas y procedimientos muy heterogéneos. Las partes figurativas se mezclan y  se contraponen a texturas, collages, leyendas y formas diversas.

 

Me interesa la oposición de los elementos plásticos que juegan cómo un contrapunto; superficies lisas frente a texturas cargadas, barroquismo exagerado atenuado o bien chocando con zonas lisas o geométricas y rotundas. Colores muy saturados frente a zonas más neutras, o solamente líneas de distinto grosor.

 

Intento con estas  fragmentaciones potenciar y enriquecer la dinámica del cuadro,- motivo de mis mayores preocupaciones,- y hacerlas convivir en un espacio
plástico.

La técnica utilizada es pintura acrílica, collages, agregado de materiales diversos para producir las texturas y también impresión digital.

 

Ladislao Magyar
 

 
 

 

A propósito del título. La sinovia es un líquido gelatinosos cuya función es lubricar las articulaciones. Sin este elemento vital todos los movimientos se entorpecen con distinta gravedad. Relacioné este hecho metafóricamente con la convivencia, o sea con la, buena honda y el humor- que por otra parte es la denominación de cualquier líquido del cuerpo animal,- sin esas predisposiciones y una actitud solidaria, la convivencia se torna insoportable y agresiva.

La estamos percibiendo cotidianamente.

 

ARTISTAS PARTICIPANTES

 
ars omnibus auspician Buenos Aires Gobierno de la ciudad Ley de mecenazgo Itau Cultural Satelital Artebus