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Antonio Berni. Revelaciones sobre papel. 1922-1981

Antonio Berni. Revelaciones sobre papel. 1922-1981

Antonio Berni

Del 26 de Octubre al 23 de Diciembre de 2016 - Inaugura: 18.30hs  - Entrada: $ 20.- Martes gratis

 
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Con curaduría de Marcelo E. Pacheco, investigador, historiador y Asesor de Patrimonio del Museo de Arte Moderno, la exposición incluye 222 dibujos y atraviesa toda la carrera artística de Antonio Berni (1905-1981), desde los paisajes tempranos realizados en las afueras de Rosario, alrededor de 1922, hasta los bocetos para sus murales de la capilla de San Luis Gonzaga en Las Heras, Provincia de Buenos Aires, fechados en 1981, año de su muerte.
 
El gran conjunto de dibujos que se exhibirá da cuenta del uso fluido que el rosarino hacía de las diferentes técnicas y materiales, tanto en su taller como en su vida cotidiana. Además de pintor, grabador y escultor, Berni fue un dibujante compulsivo. Desde muy pequeño, mantenía papeles, cuadernos, lápices y carbonillas al alcance de su mano, y practicó el dibujo en sus múltiples variantes y en todos los géneros. Cada una de sus series de trabajo parecen haber estado rodeadas de numerosas ideas inscriptas y ensayadas en el amplio mundo del dibujo. Como escribe el curador, “el singular comportamiento del artista hace que su producción de papeles adquiera una gran significación porque es el territorio que, en varios sentidos, muestra su ritmo de trabajo y sus intenciones: sus grandes piezas estuvieron acompañadas por ciclos de dibujos como obras en sí mismas y otros funcionales como bocetos y apuntes.”
 
Así, la selección de piezas –que se exhibirá en el Museo hasta el 19 de febrero de 2017- está conformada por dibujos, ilustraciones, bocetos para sus pinturas, grabados y murales; estudios de motivos hasta ahora desconocidos o notas que desarrolló luego en su taller. También hay imágenes de obras desaparecidas, una cantidad significativa de dibujos políticos de los años 60 y 70, cuadernos de viaje y piezas de difícil clasificación que no responden a ninguna de sus series.
 
A pesar de su heterogeneidad, cada dibujo es signo de su tiempo, del encuentro del artista con la realidad, y deja trascender su relación con los contextos culturales, políticos, sociales y económicos de la época. Esta exposición trae a Berni al presente, a través de un conjunto que -bajo la mirada actual- adquiere una nueva significación como testimonio y registro de nuestra historia, como fuente individual y colectiva de memoria.
 
“Es un honor para el Museo de Arte Moderno presentar esta exposición de tantos dibujos notorios del gran Antonio Berni. Son dibujos que interpelan al presente, que refieren a nuestra realidad contemporánea. Su serie dedicada a la violencia en América Latina y en el mundo es remarcable; sus series dedicadas a Monzón y sus dibujos eróticos despliegan su virtuosismo y materializan una mirada plena de humor. Se trata de una exposición que nos muestra facetas desconocidas del artista, y todo se potencia con la curaduría de otro igualmente grande, Marcelo E. Pacheco, uno de los historiadores del arte argentino más prestigiosos de todos los tiempos”, señala Victoria Noorthoorn, directora del Museo.“Es un privilegio tener la posibilidad de poner en escena el diálogo entre Berni y Pacheco, que se podrá visualizar en la muestra y en un catálogo de más de 400 páginas, que nos acerca a cada una de las obras del rosarino.”
 
La exposición muestra a Berni como artista moderno y contemporáneo, da cuenta de su rompecabezas artístico, su producción para el mercado del arte, otra para la carrera oficial en salones y premios y otra para los debates específicos dentro del mismo campo artístico. Pero también lo presenta como un atento cronista de lo cotidiano y lo social a través de un gran núcleo de imágenes, algunas inéditas, en las que se mezclan varios de los episodios determinantes del siglo XX como las dos grandes guerras mundiales, las guerras de Corea y Vietnam y las dictaduras latinoamericanas, con escenas de la vida de comunidades regionales del país o el cruce entre fotografía y material gráfico con la obra de arte.
 
De este modo, se ponen en juego las conexiones que Berni mantuvo con todas las disciplinas que exploró, como la pintura de caballete, el dibujo, la escenografía, el muralismo, el fotomontaje; variantes de obra sobre papel como témperas, acuarelas y collages, fibras, biromes, tintas, el grabado en diferentes de sus técnicas, la escultura y los objetos, ilustraciones para revistas, discografía, afiches y libros. La exposición presenta la mayor parte de los estilos, motivos, etapas y personajes centrales en la carrera del rosarino, así como procedencias de talleres de Rosario, Buenos Aires y París, y diferentes provincias argentinas.
 
En cuanto a los ejes que articulan el recorrido de la sala, la muestra se ordena a través de conjuntos armados de acuerdo a iconografías comunes, variantes temáticas o siguiendo líneas de tiempo, ciclos de trabajo y singularidades técnicas. Aquí se detallan algunos de esos núcleos:
  • “Desnudos”: en su mayoría, corresponden a una parte de sus años en París, entre 1927 y 1928, a estudios con modelo vivo realizados en los talleres de Othon Friesz y André Lhote, los maestros que Berni frecuentó al poco tiempo de su arribo a la capital francesa. También se presenta una selección de desnudos ubicados entre los años 60 y 70, que muestra el interés que tuvo Berni en el estudio del desnudo femenino, un motivo recurrente de su trabajo.
  • “Retratos y figuras”: fue uno de los principales espacios de investigación artística durante toda la carrera del rosarino. En la muestra aparecen los famosos “retratos de burguesía”, que hacía para subsistir económicamente, y otros retratos más “artísticos”, vinculados a sus búsquedas estéticas e ideológicas. En el conjunto hay variantes de tipologías, técnicas y estilos.
  • “Ciclos de los años 40 y 50, lo popular”: este núcleo surge a partir de viajes que Berni realiza entre 1936 y 1945 por Jujuy, descubriendo a los coyas y sus mercados, y también a través de recorridos hechos por Bolivia y Perú. En este apartado también se presentan trabajos de su serie “Santiago del Estero”, que desarrolla a lo largo de toda la década del 50.
  • “Paisajes”: para Berni, el paisaje nunca fue sólo un marco o un contenedor formal sino más bien un eje activo y expresivo de escenas sociales y de la propia naturaleza humana.  Son éstos los años de Santiago del Estero, de los pueblos de la provincia de Buenos Aires, del Chaco y del Gran Rosario, paisajes rurales y urbanos, así como también una serie sobre Mar del Plata y los trabajos que produjo como ilustrador en los años 60.
  • “Guerras, manifestaciones y dictaduras”: un capítulo especial merece dentro de la muestra el conjunto de dibujos políticos que se concentra, en especial, alrededor de los años 60 y 70 y que siempre estuvieron presentes en la obra de Berni. Surgen así piezas relacionadas con las más diversas situaciones de violencia y de luchas ideológicas de la historia del siglo XX, como la Guerra Civil Española, la primavera del 68 en Europa o la Guerra de Corea, por citar sólo algunas, y la utilización de la fotografía de prensa como base de sus obras.
  • “Crucifixiones y apocalipsis”: el gusto que sintió Berni por la historia del arte, especialmente pensando la imagen como eje de sentido, lo llevaron hasta la pintura religiosa y su larga tradición, para ponerla en clave contemporánea y llegar al público masivo.
  • “Papeles reservados no ATP: burdeles, El Decamerón, Variaciones sobre El Bosco”: un tema central en su carrera desde sus primeros años fueron los burdeles y la prostitución. Ya desde comienzos de los 70, Berni trabaja en fotomontajes de El Decamerón con climas “surrealistas” y también están en su apogeo los ensamblados y xilo-collage de la serie de Ramona Montiel. Aparece también en este conjunto el impacto de El Bosco sobre su obra.
  • “Murales”:la muestra presenta bocetos y notas escritas por Berni en relación a los murales realizados por encargo para Galerías Pacífico, en la época del Taller de Arte Mural, fundado en 1944, junto con Castagnino, Spilimbergo, Urruchúa y Colmeiro.  
  • “Ilustraciones”:Berni tuvo una marcada relación con los medios gráficos masivos, lo cual muestra también su vínculo con la cultura popular. Entre otras ilustraciones, la exposición incluye una imagen de Carlos Monzón, publicada por la revista Gente en 1977 cuando defendió el título de campeón mundial, que forma parte de la serie de dibujos realizados por Berni y publicados junto a un texto de Silvina Bullrich.
 

ARTISTAS PARTICIPANTES

  

Antonio Berni

 
Nace en Rosario, Provincia de Santa Fé, en 1905, donde comienza sus estudios de dibujo y pintura con maestros locales. En 1925 obtiene una beca del Jockey Club para viajar a Europa y continuar su formación. En París asiste a los talleres de André Lhote y Othon Friesz y frecuenta a los artistas argentinos que vivían en la misma ciudad, conocidos como “el grupo de París”. En la capital francesa conoce la pintura metafísica y el surrealismo, y a algunos de sus representantes como el filósofo Henri Lefebvre y el poeta Louis Aragon. Allí nace también su compromiso con la realidad política y social en estrecha vinculación a la práctica artística.
 
De regreso en Buenos Aires expone en 1932 en la Asociación Amigos del Arte una serie de pinturas y collages surrealistas. En 1931 adhiere al Partido Comunista, poco después, en el contexto de la crisis económica y política su trabajo se vuelca hacia el realismo crítico.
En 1933 trabaja con David Alfaro Siqueiros  y un grupo de artistas en el mural Ejercicio Plástico, en la quinta de Natalio Botana, y se familiariza con sus ideas respecto del muralismo como medio artístico para la revolución popular. En 1944 funda junto a Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Demetrio Urruchúa y Manuel Colmeiro, el primer Taller de Arte Mural, con el que realiza  la decoración de la cúpula de las Galerías Pacífico.
 
En 1959 retoma el collage, técnica que empleará en dos ciclos de obras cuyos protagonistas serán Juanito Laguna y Ramona Montiel, utilizando materiales de desecho como chapas, cartones, maderas, plástico o papel. En 1962, gana el Gran Premio Internacional de Grabado en la Bienal Internacional de Venecia con diez collages y cinco xilografías de gran formato, obras dedicadas a Juanito Laguna, además de cinco tintas de la serie Pampa y cielo.
 
En 1965 se organiza una retrospectiva de su obra en el Instituto Torcuato Di Tella, donde presenta la serie de los  Monstruos, la exposición tiene una enorme repercusión entre el público local. Desde la década del '70 Berni hace uso de elementos hiperrealistas tanto en la pintura como en los ensamblajes de Juanito y Ramona.
 
En 1981 realiza la decoración de la Capilla del Instituto San Luis Gonzaga de Las Heras, Provincia de Buenos Aires, entre ellas las reconocidas pinturas Apocalipsis y La Crucifixión. Ese mismo año fallece en Buenos Aires el 13 de octubre. 
 
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